Gap

Lo llaman el síndrome del folio en blanco, pero no creo que deba aplicarse únicamente a los escritores. Esa frustración que acompaña la necesidad de empezar un proyecto de cero y no saber por dónde hacerlo tiene vigencia en muchos otros aspectos vitales. Depende mucho de la personalidad, pero generalmente vendrá acompañada de procrastinación, hambre (gula) y un montón de variantes más del aburrimiento. En algunos casos, también esa conocida presión en el pecho que va pareja al agobio que entraña la mezcla entre la acuciante necesidad de hacer un millón de cosas, y el posponer el sentarse a hacerlas. No sentarte te provoca cargo de conciencia, pero a la vez tu cabeza no está por la labor.

Esto, amigos, es falta de inspiración. Y surge cuando menos te lo esperas. Para mí, cuando más agobiada estoy con el estudio, cuando llego a un sitio nuevo y tengo que montar mi vida, cuando me apetece escribir pero tengo poco que decir, o simplemente cuando quiero hacer demasiadas cosas a la vez.

Y es, sin duda, mi peor estado de ánimo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s