Bendito otoño.

El primer día con edredón, pisar hojas, pisar charcos. Que llueva por fin -que llueva mucho-. La Luz de octubre, los atardeceres rojos. Las primeras sopas, los primeros jerséis, volver a oír mis botines por los pasillos de la Consejeria. Los días de frío seco en Logroño y la humedad Del Río. Volver a casa en Santander después de las copas en la calle siendo un 90 por ciento agua. Una bufanda tempranera. El entretiempo. Los paraguas. El café. Las ganas de manga, abrazo, sofá y peli. Y las ganas de mi (¿por qué no?). Los nuevos propósitos, los nuevos retos, los nuevos comienzos, borrón y cuenta nueva. Estrenamos ilusión. Todas las ganas de escribir. El primer día de edredón. Y a dormir.