Jugar por jugar

La vida no es un block cuadriculado,

Sino una golondrina en movimiento

Que no vuelve a los nidos del pasado

Porque no quiere el viento

Porque no quiere el viento.
Crecer no es solo sumar días a la espalda, crecer es aprender que la vida es otra cosa. Que somos insignificantes pero podemos llegar a ser grandes. Que hay martes aleatorios que me gustaría pasar la noche escuchando música en el Ponte Veccio, o sentarme a tomar una cerveza en un bar de Budapest con la compañía adecuada –o no-.


Crecer es aprender a priorizar, y saber que –ahora que ya hemos aprendido la importancia de las cosas importantes- el disfrutar debe tener siempre un lugar preferente en el camino. Tener una bucket list que se componga de personas y lugares que compartir. Que sepamos cómo estar solos cuando estamos rodeados de gente y como sentirnos acompañados cuando nadie más nos acompaña. Es una ruta escarpada en la que el complemento más importante es un buen conocimiento de nosotros mismos.
Apreciar los momentos pequeños, como un bar vacío en el que suena La oreja de Van Gogh a todo trapo o una vuelta a casa de noche con Mumford and sons de fondo, o un rulo de aguacate y gambas en el Umma al que acompaña la copa de vino correcta. Es saber que –tal vez- aquello que intentaron inculcarnos no es lo que queremos para nosotros. Y que probablemente aún nos queden muchos años por delante en los que no sepamos por qué derroteros nos va a llevar la vida. Y ojalá sigamos así hasta el final, dejándonos sorprender por el destino.


Es decidir que el deporte de moda es emplear nuestro tiempo en conocer a las personas –las nuevas y las de siempre-, y que la sospecha de que la vida no es tan corta como parece se convierta en la certeza de que todo el tiempo desaprovechado no vuelve.
Que cuando volvamos hacia atrás, no tengamos la sensación de haber perdido nada, aunque haya cosas que se hayan ido quedando por el camino. Y que nos hayamos reído mucho, todo el rato, a carcajadas.

https://youtu.be/a8-sFN6JX7w
Y es que la vida es cumplir años teniendo un alma joven que no se acuerda de aprender a envejecer.

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